La Revolución francesa fue un suceso que detonó las olas de nacionalismo que vieron nacer a muchos de los países que controlan Europa en el siglo XXI, pero, como su nombre lo indica, el primero indudablemente fue Francia.
Es durante este periodo en el que los monarcas borbones, al haberse terriblemente endeudado y haber provocado el colapso de la calidad de vida del francés promedio, causaron el levantamiento que atentaba contra todo el orden social europeo.
Una de las frases más famosas y célebres de esta época, usada hoy en día como símbolo de arrogancia y desconexión de las clases altas a la realidad general, es: “que coman pasteles”. Cuenta la leyenda que esta fue dicha por la última reina de Francia, María Antonieta, respondiendo ante el anuncio de la hambruna por la que pasaba el pueblo francés, pero no solo esta frase no fue dicha por María Antonieta, sino que su origen es décadas antes de su ejecución.
¿Entonces de dónde viene la frase original? Curiosamente, esta fue acuñada por Rousseau en su obra “Las Confesiones” escrita alrededor del año 1765, en la cual menciona que una “gran princesa” sugirió que los campesinos comieran brioche al enterarse de que no tenían pan.
¿Entonces cómo llegaron las alegaciones que ponen el nombre de María Antonieta junto con esta infame frase? Es simple, durante el periodo de inestabilidad de finales del siglo XVIII, los panfletistas revolucionarios tomaron inspiración del trabajo de Rousseau para adjudicársela a María Antonieta y, de esta manera, avivar los sentimientos de la gente, sin importar si fuese verdad o no.
Hay que hablar del rotundo éxito de estos panfletistas y el valor propagandístico de sus acciones, porque la gran mayoría de aquellos quienes conocen esta frase, a más de doscientos años, siguen acreditándosela a la monarca francesa, que ha dejado una terrible mancha en su imagen como personaje histórico.
Este caso resuena con incontables ejemplos de videos editados con IA, atentados de desinformación en redes sociales y los muy famosos “fake news”, cosa que nuevamente relaciona los sucesos de nuestros días con episodios de la historia.
Hoy, a un día del aniversario de la ejecución de María Antonieta el 16 de octubre, vale la pena aclarar una situación de desinformación histórica de entre tantas que se producen todos los días.
Rolan Haroldo Sánchez González