Personal del gobierno federal comenzó la mañana de este viernes la demolición del puente peatonal El Tejado en la comunidad de Santa María Caliacac, municipio de Teoloyucan, Estado de México. La estructura requería ser retirada para continuar con el proceso constructivo del Tren México-Querétaro, acción que ha generado tensión entre habitantes que se han manifestado inconformes por no tener certeza de que se construyera otro paso.
Con un fuerte dispositivo encabezado por personal de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM), se iniciaron los trabajos para la demolición del puente ubicado frente a una base militar identificada como tramo del Frente número 2 y respondió a las continuas manifestaciones por parte de vecinos, que una vez más hicieron presencia para intentar frenar el proceso; sin embargo, el cordón de policías y unidades estatales lo impidió. Los inconformes se dijeron ignorados por parte de personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).
Acusaron al gobierno de ignorar una minuta de acuerdo previa donde se estipulaba que el puente no se derribaría hasta que estuviera listo un nuevo paso seguro, permanente y definitivo. Ante la puesta del paso provisional, los ciudadanos rechazan las estructuras tubulares temporales por considerarlas inseguras para adultos mayores, ciclistas y personas con discapacidad.
Por su parte, el presidente municipal de Teoloyucan, Luis Domingo Zenteno Santaella, informó que los acuerdos ya estaban conciliados para el derribe de la estructura; para ello, la SEDENA instaló el puente provisional de infraestructura armable. Informó que la adquisición de los predios para la edificación del nuevo puente ya está en proceso, para ello asistió personal del Instituto Mexiquense de Vivienda Social (IMEVIS) a manera de agilizar el trámite y que les sea pagado a los propietarios.
“Ya se había acordado que, una vez que tuvieran los predios para colocar el nuevo puente, se iba a derribar este. Antier estuvimos con los dueños de los predios para ver las condiciones, para saber qué es lo que faltaba para regularizarlos y que el gobierno les pagara la afectación, pero hay gente que, incluso no vive ahí, se inconforma”.
Aclaró que también dependen de que las empresas ferroviarias brinden ventanas de trabajo y todo eso retrasa los procesos, pero la gente no lo entiende.
El alcalde menciona que se pretende derribar también el puente vehicular de El Polvorín para construir uno nuevo como parte del compromiso del gobierno federal de no dejar a Teoloyucan sin pasos adecuados y seguros, y hay un compromiso.
El grupo de ingenieros realiza el derribe, ya que la estructura obstaculiza y retrasa el proceso constructivo de la obra ferroviaria; ellos informaron que las maniobras podrían tardar dos días.
Acela Montaño