Luego de que habitantes de la zona señalaron la presunta suspensión de los trabajos de rehabilitación del Puente San Lorenzo, entre Chimalhuacán y Nezahualcóyotl, autoridades municipales informaron que las labores no están detenidas y que se mantienen trabajos de preparación para continuar con las siguientes etapas de la obra.
Vecinas y vecinos señalaron que desde hace más de una semana dejaron de observar trabajadores y maquinaria en la zona, situación que generó inquietud entre los usuarios de esta conexión vial. Ante ello, realizaron manifestaciones para solicitar información sobre el avance de la obra y la fecha prevista para su conclusión.
Ante esta situación, el Gobierno de Chimalhuacán informó que la obra no se encuentra abandonada y que la pausa en las labores visibles responde a la realización de estudios y a la preparación de las condiciones técnicas necesarias para continuar con las maniobras.
De acuerdo con la autoridad municipal, este fin de semana se reanudarán los trabajos directamente en la estructura, mientras que en talleres especializados se mantiene la elaboración de las piezas necesarias para las siguientes etapas de la rehabilitación.
Entre los elementos que se evalúan se encuentran los neoprenos, apoyos de alta resistencia ubicados debajo de las trabes, cuya función es absorber vibraciones y permitir determinados movimientos de la estructura. Los resultados de los estudios determinarán si es necesario sustituirlos.
Debido a las características del terreno y a la cercanía del río, será necesario colocar placas de acero de aproximadamente 200 kilogramos cada una antes de levantar la estructura con gatos hidráulicos. Estas piezas servirán como base para realizar las maniobras de manera segura.
La obra, a cargo del Gobierno de México y de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, está prevista para concluir durante la última semana de diciembre de 2026, aunque el avance dependerá del desarrollo de las distintas etapas y de los resultados de los estudios estructurales.
Soledad Rojas