Vecinos de la colonia Wenseslao Labra del municipio de Tequixquiac acudieron el pasado lunes al cárcamo de agua potable con la intención de restablecer el servicio del que están restringidos desde hace 20 días. Sin embargo, en el lugar se encontraban autoridades estatales y personal del municipio de Zumpango para impedir que violaran los sellos colocados por la Fiscalía de Despojos del Estado de México, derivado de la controversia entre estos municipios iniciada en octubre del 2025.
Información oficial indica que ambos municipios mantienen una disputa legal y política por la posesión, control y operación de un cárcamo de rebombeo de agua potable ubicado en la comunidad de San Juan Zitlaltepec, perteneciente a Zumpango.
En el lugar de la disputa, habitantes de La Wenseslao Labra acudieron ante el desabasto, argumentando que desde que el Organismo de Agua Potable de Zumpango (ODAPAZ) tomó el control físico de la infraestructura hidráulica ubicada en la avenida Acueducto y cambió candados; desde ese momento, el suministro se puso en riesgo para la colonia de Tequixquiac. Además, manifestaron que desde ese entonces el equipo no ha recibido mantenimiento, por lo que la falta de agua puede deberse a que la bomba colapsó; por tanto, es urgente repararla.
El conflicto por la toma y control del cárcamo que abastece a la colonia tequixquense, ocurrió originalmente en octubre de 2025; se trata de una disputa territorial e hidráulica entre los municipios vecinos, en la que intervino la Fiscalía; por este motivo, mientras el conflicto territorial se resolvía, colocaron sellos.
Por su parte, el gobierno de Zumpango ha defendido la acción argumentando que, según los planos oficiales del Estado de México, la instalación se ubica geográficamente en territorio zumpanguense y cuentan con documentación legal vigente para su administración, por lo que realiza actos de gobierno en su jurisdicción.
En el amotinamiento, se reunió Carlos Acuña Santillán, director general de Gobierno, Región Zumpango, quien informó que del tema tiene conocimiento la gobernadora, Delfina Gómez Álvarez, de quien recibe la indicación de mediar para anteponer el diálogo con la intención de respetar el camino jurídico que lleva el caso.
Por parte de Tequixquiac, se presentó en el diálogo, Rubén Gutiérrez Trejo, segundo regidor, al frente del contingente ciudadano, solicitó que Zumpango se comprometiera a restablecer el servicio o suministrar agua por otros medios.
Por parte del gobierno de Zumpango, hizo presencia Edgar Lara, director de gobierno, que en su momento informó que la falta del funcionamiento de la bomba tenía que ver con el transformador, por lo que el servicio se restableció por la mañana de ese día. Indicó que no habían intervenido por el tema de sellos; sin embargo, hicieron un diagnóstico fuera del inmueble, en respuesta a vecinos que veían el área inundada; el resultado fue una falla en el transformador. Una vez reparada, se restablece el servicio para la zona afectada.
Manifestó que el gobierno de Zumpango realiza lo correspondiente ante la fiscalía para que concluya la investigación y reconoció que los únicos afectados son los habitantes.
Ambas partes asintieron a la espera de respuestas, derivadas de la mesa de trabajo que realizaron ese mismo día en la fiscalía con sede en Cuautitlán, con la Comisión del Agua. Aunque no se tienen datos oficiales del resultado, los preliminares indican que hasta el día de hoy se mantiene en los mismos términos, es decir, hasta que la fiscalía resuelva.
Por el momento, de manera consensuada entre representantes de Tequixquiac y Zumpango, acordaron que esperarán a que las instancias resolvieran el conflicto, que el servicio se quedaría restablecido, además de proveer líquido entre ambos municipios a través de pipas.
Al lugar arribó Sintique Moreno, alcaldesa de Tequixquiac; en entrevista, aseguró que desde hace 40 años el municipio de Tequixquiac ha mantenido el control, el mantenimiento, la cloración y el pago del suministro de agua en bloque y de electrificación, mientras el gobierno de Zumpango mantiene el control de las válvulas, reclama derechos sobre el predio basándose en su ubicación geográfica y documentación de límites.
Informó que los vecinos acudieron por iniciativa a defender el agua, toda vez que hubo indicación de la propia Fiscalía, quien permitió que se ingresara al inmueble a realizar la reparación. Aclaró que la instancia actúa de manera neutra, salvaguardando los derechos de ambos municipios, siempre privilegiando el derecho humano.
Manifestó que lo único que lamenta es la presencia de personas encapuchadas por parte de Zumpango que intimidaron por segunda ocasión a amas de casa, trabajadores y familias que arriesgan su integridad por exigir el respeto de sus derechos al agua.
Por su parte, algunos vecinos de San Juan Zitlaltepec dieron constancia de que el cárcamo se encuentra en territorio de Zumpango porque fue construido y donado por vecinos y un ciudadano de Tequixquiac en la década de los años 80. Aprovechando la cercanía del Acueducto Cuautitlán–Pachuca y la colindancia entre ambas demarcaciones, su intención era llevar agua a esta zona que resulta más alejada de la cabecera municipal tequixquense.
Los vecinos de Wenceslao Labra sostienen que actualmente existe preocupación por el abasto de agua en su comunidad y acusan que Zumpango estaría intentando disponer del recurso que históricamente ha abastecido a la colonia; por ello hacen un llamado urgente al gobierno del Estado para que resuelva el conflicto.
Acela Montaño
