“Hoy lo que tenemos es dignificar lo que un día fue un sueño: sus casas, su patrimonio y su comunidad. Ustedes soñaron con construir una vida plena, y la Comunidad NIDO busca que puedan vivirla en plenitud” Azucena Cisneros, Alcaldesa.
Habitantes del fraccionamiento Venta de Carpio reconocieron la transformación de su comunidad tras las obras impulsadas por el gobierno municipal de Ecatepec, encabezado por la alcaldesa Azucena Cisneros Coss, quien convirtió el lugar en la quinta Comunidad NIDO, un modelo que recupera espacios públicos y fortalece la convivencia vecinal.
La transformación comenzó en abril de 2025, cuando Cisneros Coss entregó un Sendero Seguro en el fraccionamiento. El pasado 4 de septiembre inauguró la Comunidad NIDO, con una intervención que incluyó 78 fachadas, 15 murales de gran formato, seis andadores con arte urbano y mejoras en calles y áreas recreativas.
Como parte de los trabajos, la Presidenta Municipal señaló que se instalaron 150 luminarias y se realizaron labores de bacheo y poda, además de colocar brocales y tapas de coladeras. También se retiraron 157 toneladas de basura y cascajo, mientras que se atendieron los puntos que provocaban inundaciones en el acceso principal.
Impulsan identidad comunitaria
Durante un recorrido por la comunidad, en el que también realizó un toque de puertas como parte de la Cruzada Violeta 360, Azucena Cisneros afirmó que las acciones buscan recuperar el sentido de pertenencia de los habitantes y dignificar el patrimonio que construyeron durante años. Señaló que las Comunidades NIDO pretenden ofrecer espacios adecuados para la vida cotidiana.
Luis Ángel Hernández Soto, coordinador técnico de Presidencia, explicó que Venta de Carpio es la quinta Comunidad NIDO de Ecatepec. Las anteriores se encuentran en San Juan Alcahuacan, San Agustín, Jardines de Morelos y el Santuario de la Quinta Aparición de la Virgen de Guadalupe, en Tulpetlac.
Vecinas resaltan mejoras
Diana Salas Arroyo, vecina de la zona, aseguró que ahora existe mayor confianza para caminar por las calles, especialmente durante la noche. “Uno ya no sale con el miedo de que pueda suceder algo”, afirmó al destacar los cambios en la iluminación, las vialidades y los espacios comunes.
María Guadalupe Morales Pérez, habitante del fraccionamiento, recordó que las calles, los parques y el alumbrado se encontraban en malas condiciones. Ahora, dijo, la comunidad tiene una imagen distinta y sus habitantes pueden sentirse orgullosos de su entorno.
Karen J. Cardelas