Después de dos partidos, la Selección Mexicana de Rafael Márquez aún no conoce el triunfo y el siguiente compromiso contra Estados Unidos se muestra como el escenario ideal para poder conseguirlo. El Tricolor visitará a su máximo rival de la Concacaf en el State Farm Stadium de Glendale, Arizona, en un encuentro que está pactado a las 20:00 horas y que significará el primer gran reto para el “Káiser”.
El próximo enfrentamiento entre mexicanos y estadounidenses representará el duelo número 80. A través del largo historial, el Tricolor mantiene una ventaja importante con 38 victorias, por 24 del equipo de las barras y las estrellas, además de 17 empates. Sin embargo, México apenas registra un par de triunfos —que se consiguieron de forma consecutiva en los últimos dos encuentros— en siete años, reflejo del crecimiento que tuvo Estados Unidos en la década reciente.
Por ello, el reto es aún más desafiante para los dirigidos por Rafael Márquez. Sobre todo, porque México mostró versiones distintas en sus primeros partidos. Contra Colombia, los aztecas tuvieron una importante capacidad de reacción y por pasajes fueron superiores que el rival. No obstante, frente a Perú, el combinado nacional se mostró más displicente y dubitativo, aunque presentó un once titular con un cuadro B.
Con la mayoría de sus figuras descansadas, se pronostica que Márquez utilice toda la artillería para enfrentar a un Estados Unidos que viene de marcar ocho goles tras haber goleado 4-1 a Perú y 4-2 a Chile. Además, de que los comandados por Mauricio Pochettino han encontrado un ataque tempranero y contundente, por lo que será crucial que México ponga especial atención en su defensa.
Cambios obligados
Raúl Rangel estaría de regreso bajo los tres palos para brindar mayor seguridad en la portería. En la línea defensiva, Johan Vázquez e Israel Reyes se perfilan como la pareja de centrales, Jorge Sánchez por la banda derecha, pero por el lado izquierdo podría haber un dilema: Jesús Gallardo o Mateo Chávez.
