Las alertas sísmicas comenzaron a sonar en punto de las 12:00 del mediodía. La hipótesis fue de un sismo magnitud 7.7, con epicentro a 15 kilómetros al suroeste de Tehuacán, Puebla, con una profundidad de 67 kilómetros, con percepción fuerte en la Ciudad de México.
Enseguida, los celulares emitieron el mensaje de que se trataba de un simulacro. El Monumento a la Revolución en la Ciudad de México se convirtió en escenario para rescates en estructuras colapsadas, manejo de sustancias peligrosas, y el traslado de lesionados en Cóndores de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).
Capitalinos se reunieron para presenciar este tipo de actividades, las cuales, dijeron, refuerzan los protocolos que se deberían seguir em caso de una emergencia por sismo de alta magnitud, aunque, a decir de ellos, falta mucha cultura.
La participación fue buena pues se reunieron a ver las acciones de los cuerpos de emergencia de la SSC, SGIRPC, Sedena, Marina, Cruz Roja, UNAM, y un grupo de rescatistas de la sociedad civil.
Pedro Martínez, director general táctico operativo de la Secretaría de Gestión Integral de Ríos y Protección Civil, indicó que la hipótesis en la que se basa el simulacro nacional de este sábado fue de un sismo magnitud 7.7, con epicentro a 15 kilómetros al suroeste de Tehuacán, Puebla, con una profundidad de 67 kilómetros, con percepción fuerte en la Ciudad de México.
En el simulacro, que se basó en un supuesto de 10 personas lesionadas, participaron 472 elementos, tanto federales como locales, así como voluntarios y algunos civiles. Asimismo, también fueron utilizados 72 vehículos de diferentes dependencias, con diferentes actividades.
La actividad se desarrolló en cinco escenarios: descenso vertical con cuerdas y arneses desde la azotea de un edificio cercano, rescate en estructuras colapsadas, rescate por fuga de productos químicos, rescate de vehículos en siniestro y búsqueda de víctimas con binomios caninos.
Javier Ruiz