Pacientes y familiares de personas con insuficiencia renal se manifestaron el lunes para exigir a las autoridades que reanuden a brevedad el servicio de hemodiálisis en el hospital Adolfo López Mateos y el Hospital de Tenancingo, pertenecientes al IMSS Bienestar en el Estado de México.
En el Adolfo López Mateos, explicaron llevan dos semanas sin el servicio, que sin previo aviso suspendieron bajo la promesa de que se iría restableciendo de manera paulatina, pero al momento siguen sin el tratamiento.
La situación, aseguraron es de gravedad pues cada sesión es vital para mantener la calidad de salud de los pacientes, pues sin el tratamiento comienzan a tener diversas afectaciones como malestares, hinchado, debilidad, entre otros.
Proveniente de Almoloya de Juárez, el señor Eusebio Valdés Sabrán, explicó que su hija, de 36 años lleva dos semanas sin tratamiento el cual inició desde que tenía 18 años, por lo que expresó “se está decayendo”.
“Nomás nos dicen que hay que esperar, que hay que esperar”, expresó, tras luego indicar que un tratamiento particular es difícil por su situación económica pues cada sesión les cuesta mil 800 pesos y requiere de tres a la semana.
Ante la preocupación, están haciendo lo posible por juntar para al menos una sesión pero urgió se restablezcan el servicio, “por eso estamos aquí, porque ya no va a aguantar”, expresó mientras sostenía un cartel con las consignas:
“Nuestras hemodiálisis no son un privilegio. Sin hemodiálisis no hay vida. Nuestro tratamiento es una esperanza. Exigimos que se reanuden ya”.
Tenancingo sin insumos
Rosario Urbina Rosas, paciente explicó que en el caso del hospital de Tenancingo lleva cerca de dos meses con cuatro máquinas descompuestas; así como la falta de insumos que proporciona la empresa bita; lo que redujo el servicio de tratamiento y afecta a los pacientes.
Con la reducción de máquinas, dijo, no pueden atender a todos los pacientes por lo que redujeron el número de sesiones o algunos les suspendieron, en su caso, paso de tres sesiones a la semana a recibir solo una, y la semana pasada se suspendió el tratamiento.
“Necesitamos los insumos y que nos hagan caso de ir a componer esas máquinas. Un día sin hemodiálisis para nosotros es un día sin vida. Porque es vital tomar esas sesiones. Nosotros, si no tomamos sesiones, nos hinchamos, empezamos a tener ascos, o sea, fatal, nos sentimos fatales”, compartió.
Los pacientes y familiares se manifestaron en primera instancia frente al hospital Adolfo López Mateos, posteriormente frente a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM), así como frente a Palacio de Gobierno donde bloquearon la avenida Lerdo en espera de respuesta.
“Nos dispersamos en varios lugares, en varios puntos, para que seamos escuchados. Porque es muy, muy importante que nos hagan caso”, añadió.
Areli Díaz