Las juezas, jueces y magistrados del Estado de México que fueron
electos mediante voto popular en 2025 ya presentaron el examen
teórico-práctico correspondiente a su primera evaluación de desempeño.
La acreditación del proceso es obligatoria y, en caso de no aprobarlo,
las personas juzgadoras tendrán una segunda oportunidad; de no superar
nuevamente la evaluación, podría plantearse ante la Legislatura
estatal su remoción del cargo.
De acuerdo con la magistrada Nancy Flores, integrante del Tribunal de
Disciplina Judicial, los resultados de este proceso, que actualmente
se encuentra en su segunda etapa, se darían a conocer el próximo 5 de
septiembre, fecha en que las personas juzgadoras cumplirán un año
desde el inicio de su gestión.
“La idea es brindarles a los juzgadores oportunidades y herramientas
para que puedan perfeccionar lo que en su momento resultó débil”,
explicó Flores, al señalar que previamente, personal especializado
realizó visitas a los órganos jurisdiccionales para revisar su
desempeño, en tanto, la Unidad de Evaluación trabaja en la integración
de los dictámenes individuales.
Los resultados podrán clasificarse como satisfactorios con estímulos,
satisfactorios con medidas de fortalecimiento o no satisfactorios, con
base en aspectos como conocimientos técnicos, conducta judicial,
productividad, administración de recursos y capacitación, entre otros.
En caso de detectar áreas de oportunidad, se establecerán medidas de
fortalecimiento o correctivas, según corresponda.
Esta propuesta forma parte de la armonización de la legislación
estatal con la Reforma Judicial y busca establecer mecanismos
institucionales para dar seguimiento al desempeño de quienes integran
el Poder Judicial.
En este contexto, también se ha planteado la necesidad de que los
propios integrantes del Tribunal de Disciplina estén sujetos a
mecanismos de evaluación, a fin de evitar que quienes tienen la
responsabilidad de vigilar y sancionar a otros juzgadores queden fuera
de los esquemas de rendición de cuentas.
Al respecto, Nancy Flores reconoció que los integrantes del Tribunal
de Disciplina también están sujetos a mecanismos de evaluación y
consideró viable analizar la implementación de una figura de este
tipo, al señalar que nadie debe quedar excluido de los procesos de
revisión.
“Al final del día, todos estamos sujetos, nadie puede ser excluido”,
sostuvo la magistrada, al señalar que, si existe la necesidad de
establecer un mecanismo para evaluar a los integrantes del Tribunal,
no habría oposición a ello.
Con ello, el proceso de evaluación no sólo pondrá a prueba el
desempeño de las personas juzgadoras, sino que también sobre quién los
evalúa, quedando pendiente además, que cuenten con criterios claros,
objetivos y transparentes, de manera que la rendición de cuentas
alcance a todos los niveles de la nueva estructura judicial.
Atenea Rojas