La ceremonia fue encabezada por la presidenta de la Diputación Permanente, Martha Azucena Camacho, quien destacó que el Poder Legislativo abrió sus puertas para reconocer a quienes, con disciplina, esfuerzo y amor por sus tradiciones, han convertido a la charrería en un símbolo de orgullo para el Estado de México.
“La charrería no es solamente un deporte; es disciplina, es familia, es respeto, es también una manera muy mexicana de entender la vida”, afirmó.
En el salón Benito Juárez, la legisladora destacó que detrás de cada suerte charra existe una historia de años de preparación, sacrificios familiares y dedicación cotidiana, por lo que preservar esta tradición implica también proteger la identidad y las raíces del país.
Por su parte, la diputada local del PT, Sara Alicia Ramírez de la O, afirmó que la presencia de las y los homenajeados representa el legado de generaciones que han hecho de la charrería una parte inseparable de la historia y la identidad del Estado de México.
“Preservar una tradición no significa congelar el tiempo, sino darle futuro a lo nuestro, a nuestros mejores valores”, indicó al añadir que, la preservación de las tradiciones requiere voluntad institucional y el compromiso de generar espacios donde la cultura y el deporte contribuyan al fortalecimiento del tejido social.
En su intervención, el presidente de la Unión de Asociaciones de Charros del Estado de México (UACHEM), Alfredo Gómez Hernández, refrendó el compromiso del gremio para continuar trabajando de manera coordinada con las instituciones y fortalecer la presencia de la charrería en la entidad.
Informó que durante los primeros 18 meses de trabajo de la actual dirigencia se han registrado avances en el fortalecimiento de la charrería tanto en la rama varonil como femenil, reconociendo que, el Estado de México es actualmente la entidad con mayor representación de este deporte en el país y mantiene vínculos con asociaciones de charros establecidas en 15 estados de la Unión Americana.
Actualmente, la organización agrupa a alrededor de mil 500 charros y escaramuzas afiliados y tiene presencia en los 125 municipios mexiquenses, aunque su actividad se concentra principalmente en regiones con una fuerte tradición charra, como el Valle de Toluca, la zona norte, el oriente y el Valle de México.
Con este reconocimiento, el Congreso mexiquense destacó la contribución de la charrería a la conservación del patrimonio cultural del Estado de México y reconoció a quienes han hecho de esta tradición una forma de vida que continúa transmitiéndose de generación en generación.