La armonización de la Ley de Aguas del Estado de México con la nueva legislación nacional deberá tener como prioridad garantizar que el agua llegue a los hogares como un derecho humano y no sea utilizada como una mercancía, planteó el diputado local de Morena, Octavio Martínez, quien consideró necesario establecer mayores controles sobre su distribución y aprovechamiento comercial.
El legislador señaló que la nueva normativa nacional permitirá realizar los ajustes correspondientes en el Estado de México y destacó que uno de los principales retos será garantizar el suministro y mejorar la calidad del agua, particularmente en municipios que enfrentan problemas de abastecimiento.
Martínez Vargas planteó que la legislación también debe establecer reglas más estrictas para los establecimientos comerciales que utilizan el recurso, entre ellos hoteles, centros comerciales, autolavados y negocios dedicados a la venta de agua. Señaló que deberán regularizar sus tomas, pagar los derechos correspondientes y ser sancionados cuando incurran en irregularidades.
Asimismo, consideró necesario mantener la autonomía de los organismos municipales de agua, pero establecer límites a la distribución del recurso fuera de las comunidades a las que prestan servicio, con el propósito de priorizar el consumo de la población.
Como ejemplo de los desafíos que enfrenta el estado, el diputado se refirió a Ecatepec, municipio donde, dijo, la demanda de agua es particularmente elevada debido a su densidad poblacional. En este contexto, respaldó las acciones emprendidas por el gobierno municipal para rehabilitar y habilitar pozos, recuperar infraestructura hidráulica y ampliar la distribución mediante la red y pipas en las zonas donde aún no existe cobertura.
Martínez Vargas sostuvo que la resolución judicial que obliga a garantizar 100 litros de agua diarios por persona deberá ser acatada y señaló que la atención del rezago hidráulico requiere mayores recursos públicos. Por ello, planteó que los congresos estatal y federal destinen un mayor presupuesto a Ecatepec y al Plan Oriente.
El diputado vinculó también la disponibilidad de agua con la política de vivienda aprobada recientemente en comisiones y advirtió que ningún nuevo desarrollo habitacional debería autorizarse si no existe garantía de abastecimiento.
El legislador sostuvo que la discusión de la nueva Ley de Aguas representa una oportunidad para ordenar el uso del recurso, combatir tomas irregulares y establecer mecanismos que permitan garantizar el suministro a la población, especialmente en las zonas con mayores carencias.
De esta manera, consideró que la legislación estatal deberá armonizarse con el nuevo marco nacional sin perder de vista las condiciones particulares de los municipios mexiquenses, donde el crecimiento urbano y la presión sobre las fuentes de abastecimiento representan algunos de los principales retos para garantizar el derecho al agua.
Atenea Rojas