México enfrenta un reto que comienza mucho antes de que un joven llegue al mercado laboral: 41.8 por ciento de sus estudiantes no alcanza el nivel básico en ciencias, lectura y matemáticas, mientras apenas 0.5% logra un desempeño alto en alguna de estas áreas, señaló la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) al referirse a los resultados de PISA 2025.
La Confederación abrió una conversación sobre el propósito que debe tener la escuela y su capacidad para preparar a las nuevas generaciones para la vida, el trabajo y un entorno que cambia aceleradamente.
El presidente nacional de Coparmex, Juan José Sierra Álvarez, afirmó que hablar de educación también es hablar de movilidad social, productividad y empleo formal. “El mejor programa social es el empleo formal, y para que más jóvenes accedan a él necesitamos que lleguen al mundo del trabajo con las capacidades que éste demanda”.
Consideró que es necesario recuperar aprendizajes, fortalecer matemáticas y lectura, impulsar las ciencias, y atender las brechas. Enfatizó que el aprendizaje requiere tiempo, atención, seguridad y comunidad.
El organismo empresarial refirió que los resultados de PISA 2025 muestran que México se encuentra por debajo del promedio de la OCDE en las cuatro áreas evaluadas: ciencias, lectura, matemáticas y resolución de problemas computacionales. En matemáticas, el país registró 388 puntos, 7 menos que en 2022, mientras que en lectura obtuvo 408 y en ciencias 414; además, cerca de la mitad de los estudiantes, el 49.6 por ciento, se ubicó por debajo del nivel básico de competencia en ciencias. La evaluación también identificó una brecha de 13 puntos en ciencias a favor de los hombres, la mayor diferencia de género entre los países y economías participantes en esta materia.
Frente a este panorama, Coparmex planteó que la discusión educativa debe trasladarse de los resultados a las decisiones que permitan recuperar aprendizajes y atender las brechas existentes.
Asimismo, fortalecer matemáticas, lectura y ciencias, impulsar el Modelo de Formación Dual, mejorar las condiciones en las que aprenden los estudiantes, contar con docentes y materiales adecuados, y ampliar los recursos digitales y generar entornos que favorezcan el aprendizaje.
La conversación también permitió subrayar la relación entre educación y desarrollo económico. Una persona con mejores herramientas para aprender cuenta con mayores posibilidades para incorporarse al mercado laboral, emprender e innovar; a su vez, las empresas requieren talento preparado para elevar su productividad, adoptar nuevas tecnologías y generar oportunidades.
Karina Villanueva