La extorsión es lastre para el sector económico, y se ha convertido en un impuesto más que pagar de forma involuntaria, denunciaron líderes empresariales del Estado de México, al tiempo que convocaron a la víctimas de este ilícito a denunciar para no formar parte de la cifra negra del 97 por ciento, es decir, de los delitos no denunciados, y en consecuencia, no judicializados y no castigados.
En conferencia de prensa donde se dio a conocer la Estrategia Nacional contra la Extorsión, representantes del Consejo de Cámaras y Asociaciones Empresariales del Estado de México (Concaem); la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac); y la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) EdoMéx, señalaron que es imperante que este delito no se siga perpetrando.
Mauricio Massud Martínez, presidente de Concaem, refirió que datos oficiales indican que el Estado de México es el segundo con más extorsiones a nivel nacional, y que anualmente este delito cuesta 26 mil millones de pesos. “Este delito no solo cuesta dinero, sino certeza jurídica, libertad y tranquilidad.
Por su parte, el presidente de Canirac, Christian Muñoz Tapia, señaló que son víctimas de este delito empresarios, emprendedores, trabajadores y familias que todos los días levantan la cortina para trabajar, por lo que los exhortó a no ser aliados del silencio y a no tener miedo de denunciar. “Si no denunciamos, el delincuente sigue con ventaja poniendo en jaque el patrimonio de miles de unidades económicas, el empleo y las familias”.
José Luis Urrutia Segura, representante de Canacintra, afirmó que la comisión de este delito reduce la competitividad de las empresas y termina siendo un impuesto ilegal. “Si nosotros no denunciamos, no hay manera que las autoridades actúen. En la medida que se denuncie, vamos a lograr detener a los culpables, y eso deberá verse reducido en la disminución de incidencia”.
CADDE
Al respecto, el encargado nacional del Centro de Atención a Denuncias por el Delito de Extorsión (CADDE), Fernando Ernesto Robles Cázares, afirmó que con dicho centro se pretende reforzar las acciones de investigación e inteligencia para “dar tiros de precisión” a los diversos modus operandi de los extorsionadores.
Informó que actualmente hay más de 36 agravantes de dicho delito, siendo las más comunes la extorsión telefónica y el fraude o engaño por esta vía. Puntualizó que no todas las extorsiones tienen que ver con la exigencia de dinero, sino con imponer qué hacer, cómo hacer y cuándo hacer determinada acción en contra de la propia voluntad. Puntualizó que las penas por este delito aumentaron de 8 años en prisión a 15 y hasta 25 años dependiendo de la agravante.
Explicó que en el CADDE se da la recepción, el registro y el seguimiento de las denuncias; posteriormente se hace un análisis con el cruce de información, y la canalización de expedientes.
Finalmente señaló que de 70 folios de denuncia que reciben diariamente en el CADDE, cinco son del Estado de México.
Karina Villanueva