A poco de cumplir 500 años, la rehabilitación en el Templo de San Miguel Xaltocan representa para los feligreses un paso importante para preservar su historia. Así lo indicaron al anunciar el inicio de la restauración en las próximas semanas. Las autoridades municipales hicieron patente el anuncio luego de varias gestiones para recuperar un monumento invaluable para esta comunidad con trascendencia indígena que vivió el proceso de transformación para la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
Luego de varios acuerdos incumplidos para su restauración, informaron que en las próximas semanas comienza la primera etapa de trabajos de restauración de su templo, inmueble que da identidad y forma parte del patrimonio del municipio.
Los trabajos serán realizados a través de un programa de la Secretaría de Cultura de México que otorga recursos económicos federales por proyecto bajo un esquema de aportación compartida para conservar y restaurar patrimonio histórico a través de Restauración de Monumentos y Bienes Artísticos de Propiedad Federal (FOREMOBA). El ayuntamiento, la mayordomía, el párroco, así como personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), dieron inicio con una mesa de trabajo para que arranque oficialmente la intervención que permitirá conservar el templo.
El Templo de San Miguel Xaltocan es un monumento histórico, considerado referente regional, que se comenzó a construir en 1538 por el clero secular bajo el culto de San Miguel Arcángel. A 488 años de su creación, los feligreses reciben con agrado la noticia, ya que durante años la restauración forma parte de los acuerdos de mejoramiento urbano en la comunidad tras la construcción del AIFA.
El inmueble histórico también sufrió afectaciones por el sismo de septiembre de 2017. Los daños causados por el fenómeno natural fueron reparados en su momento, y los trabajos concluyeron en febrero de 2019, dentro del programa de la Oficina de Sismos del Centro INAH Estado de México.
Actualmente, el inmueble presenta deterioros acumulados y modificaciones estructurales. La edificación contiene elementos que describen la historia de la evangelización; sobre sus muros, los misioneros pintaron retablos dedicados a diferentes cultos.
Su valor histórico está representado en el retablo principal, donde existen pinturas al óleo de los arcángeles, San Miguel es una imagen en madera y caña de maíz, vestido de los atributos del arcángel que con espada domina a Satanás pisándole la cabeza. Se conoce que en este lugar había un teocali al culto a Tezcatlipoca negro y que algunas imágenes, tanto pintadas al óleo como en bulto, tenían la característica de la deformación del pie como lo representa Tezcatlipoca, cuyo teocali está bajo el mismo templo cristiano, como lo demuestran los niveles del atrio, según datos de la crónica.
Acela Montaño