La mayoría de los hogares mexicanos conserva las tradiciones del Día de Muertos, una de las celebraciones más arraigadas en el país, en la que las familias recuerdan y honran a sus seres queridos que han fallecido. Para este año, se estima que destinarán entre 2 mil y 3 mil pesos para preparar sus ofrendas, aunque para muchas personas el gasto pasa a segundo término cuando se trata de mantener viva esta costumbre.
Los gastos comienzan con la compra de veladoras, incienso, papel picado, fruta, pan de muerto, dulces, bebidas y los ingredientes para preparar los platillos favoritos de quienes ya no están. A ello se suma la adquisición de flores, principalmente cempasúchil, cuyos precios suelen incrementarse conforme se acerca la temporada, lo que representa un desembolso adicional para la economía familiar.
De acuerdo con la tradición, algunas familias comienzan a colocar sus ofrendas desde el 29 de octubre, mientras que otras esperan hasta los días posteriores para recibir simbólicamente a sus difuntos, según las costumbres que se conservan en cada hogar. Los altares se adornan con fotografías, alimentos, agua, sal y otros elementos que representan el recuerdo, el cariño y la bienvenida a quienes, de acuerdo con la creencia popular, regresan para convivir con sus seres queridos.
Ante esta celebración, en el municipio de Chalco ya se instaló un tianguis especial donde comerciantes ofrecen diversos productos y artículos necesarios para elaborar las ofrendas. En estos puestos, las familias pueden encontrar desde adornos tradicionales y veladoras hasta dulces, fruta, flores y otros elementos característicos de esta festividad, sin tener que trasladarse a distintos puntos para completar sus compras.
La instalación de este espacio comercial también representa una oportunidad para los vendedores, quienes esperan que la demanda de productos aumente conforme se acerquen los días principales de la celebración. La intención es que las familias encuentren alternativas de compra y precios accesibles que les permitan adquirir lo necesario sin afectar demasiado sus bolsillos, especialmente ante los gastos que también implica la preparación de los alimentos y la convivencia familiar.
Para muchas personas, el significado del Día de Muertos va más allá del dinero que se destina a la ofrenda, pues representa una oportunidad para transmitir a las nuevas generaciones las costumbres heredadas de padres y abuelos. Así, entre flores, veladoras, aromas y platillos tradicionales, los hogares mexicanos se preparan para una celebración en la que el recuerdo de los seres queridos ocupa un lugar especial y mantiene viva una de las expresiones culturales más representativas de México.
Alix Meza
Entorno
