Estudiantes de la Escuela de Bellas Artes de Amecameca demuestran sus conocimientos con diferentes bailables folclóricos en las calles de Chalco, donde el público disfruta de los pasos al ritmo de la música y, como muestra de agradecimiento, además de los aplausos, les brinda un estímulo económico que les permite continuar con su preparación artística.
Las jóvenes cursan la Licenciatura en Interpretación de la Danza del Folclor Mexicano, carrera que tiene una duración de cuatro años.
Explicaron que uno de los gastos más importantes es la adquisición de sus vestuarios, cuyo costo puede superar los 4 mil pesos entre vestidos, zapatos y adornos. Por ello, señalaron que el apoyo voluntario de las personas que las observan en las calles representa una ayuda para adquirir parte de su indumentaria.
Las estudiantes señalaron que acuden al centro de Chalco dos veces por semana, durante aproximadamente cuatro horas, para presentar sus bailes. Destacaron que lo más gratificante es observar el rostro de las personas que las miran, sonríen y admiran cada uno de sus movimientos. En esta ocasión presentaron estampas representativas de los estados de Sinaloa y Baja California Sur, con las que buscan preservar y difundir las tradiciones mexicanas.
A sus 19 años, las jóvenes intérpretes aseguraron que la danza se ha convertido en una parte fundamental de sus vidas, pues además de permitirles desarrollar sus habilidades artísticas, consideran que “les alimenta el alma”. Recordaron que uno de sus compañeros encontró en las Bellas Artes una alternativa que le ayudó a superar un momento difícil de su vida, por lo que consideran que el arte puede convertirse en una herramienta para transformar positivamente a las personas.
Por ello, hicieron un llamado principalmente a los jóvenes para que busquen actividades culturales, deportivas y artísticas que les permitan desarrollar sus capacidades y mantenerse alejados de conductas que puedan poner en riesgo su integridad.
Las estudiantes destacaron que a través de la danza no sólo buscan mostrar la riqueza del folclor mexicano, sino también regalar un momento de alegría a quienes las observan y demostrar que el arte puede abrir nuevas oportunidades y cambiar la vida de quienes lo practican.
Alix Meza
