El balón Adidas Azteca con el que Diego Armando Maradona marcó los dos goles más recordados de su carrera ante Inglaterra se vendió por 3.35 millones de dólares. La operación se concretó en la Summer Platinum Night Sports Auction de Heritage Auctions, casa con sede en Dallas.
La puja arrancó en 2.5 millones de dólares. La casa había estimado que la pieza podría superar los 10 millones y convertirse en el objeto de fútbol más caro de la historia. No ocurrió. El precio final quedó muy por debajo de esa proyección y también lejos de los casi 9.3 millones que alcanzó en 2022 la camiseta que Maradona usó en el mismo partido. El comprador no ha sido identificado públicamente.
El árbitro tunecino Ali Bin Nasser, quien dirigió el partido, se quedó con el balón al final del encuentro, según el protocolo de FIFA de la época. Lo conservó durante 36 años. En noviembre de 2022 lo vendió a través de Graham Budd Auctions en Londres por 2.37 millones de dólares (2 millones de libras).
En 2023 el nuevo propietario intentó revenderlo. La mejor oferta llegó a 2.04 millones, pero no alcanzó el precio de reserva y el lote quedó sin adjudicar. Volvió al mercado en el verano de 2026, en medio del interés generado por el Mundial que se disputó este año.
Heritage Auctions confirmó la autenticidad del balón mediante coincidencia fotográfica con imágenes del partido. Es el mismo esférico que se usó en los dos goles.
Ocurrió en el Estadio Azteca de la Ciudad de México, en los cuartos de final del Mundial. Argentina ganó 2-1 a Inglaterra. Maradona convirtió los dos tantos.
El primero, al minuto 51, es el que el propio jugador bautizó como “un poco con la cabeza de Maradona y un poco con la mano de Dios”. Saltó junto al arquero Peter Shilton y golpeó el balón con la mano izquierda. El árbitro validó el gol. Los ingleses protestaron sin éxito.
Cuatro minutos después llegó el segundo: Maradona recuperó la pelota cerca de la mitad de la cancha, eludió a cinco rivales y definió ante Shilton. Ese tanto fue elegido por FIFA como el Gol del Siglo.
El contexto político pesaba. Cuatro años antes se había librado la guerra de las Malvinas. El partido se vivió con una carga emocional especial en ambos países.
La subasta de Heritage formó parte de una venta más amplia de memorabilia deportiva. Entre los lotes relacionados con Maradona figuraba una tarjeta Panini de 1979 en estado PSA Gem Mint 10, pero el foco mediático se concentró casi exclusivamente en el balón de 1986.
Hasta el momento no se ha informado de otras piezas importantes del jugador argentino que hayan cambiado de manos en la misma sesión por cifras cercanas.
El precio de 3.35 millones queda por debajo del récord para un balón de cualquier deporte, que sigue en poder del esférico del jonrón 50 de Shohei Ohtani en 2024 (4.392 millones). También está lejos del récord absoluto de memorabilia deportiva, una camiseta de Babe Ruth de 1932 vendida por 24.12 millones en 2024 a través de la misma casa.
Agencia México
