La grana cochinilla es un colorante natural, que se obtiene de un pequeño insecto considerado “parásito” de un nopal, se le conoce como nocheztli que en náhuatl significa “sangre de tuna” y la utilización de este tinte se remonta a la época prehispánica. En las crónicas de Bernal Díaz del Castillo se hace referencia a que la grana cochinilla se vendía en los tianguis y era utilizada para pintar los códices, así como para teñir textiles, pintar piel, colorear alimentos como los tamales, o como medicamento. Una de las regiones que mayor producción desde épocas antiguas hasta la actualidad sigue produciendo la grana cochinilla es el estado de Oaxaca, aunque hay muchas regiones en México, en especial donde se encuentran asentados los grupos originarios, quienes utilizan este tinte natural para teñir sus prendas tradicionales.
Considerado el mejor colorante natural en el mundo, ya que los pigmentos de la cochinilla mexicana tienen una coloración y calidad superior a la de cualquiera otra pintura animal en el mundo. El ácido carmínico de la cochinilla mexicana es de 17 a 24%, comparado con las cochinillas de países como Polonia y Armenia, que solo son de 0.6 a 0.8%. Por este motivo y desde la llegada de los españoles al Nuevo Mundo, fue por más de trescientos años la segunda fuente de ingresos para la corona española después de la plata y fue conocida como el oro rojo. También desde entonces la grana cochinilla fue muy solicitada por los más grandes pintores y tintoreros del viejo mundo, quienes obtenían sus colorantes de diversos materiales naturales, minerales y de plantas. Obtener un buen rojo era muy difícil, porque se tenía que traer de lugares muy lejanos que incrementaban el costo, es por ello que quien portaba prendas teñidas en rojo, tenía una posición y poder económico muy alto. En la época colonial se le consideró el “color del Poder” porque fue utilizado tanto por el sector religioso como por el político.
Hace varios años en el Museo del Palacio de Bellas Artes se realizó la exposición “Rojo Mexicano”. La grana cochinilla en el arte”, donde se exhibieron obras de los más prominentes artistas como: Renoir, Diego Velázquez, Tintoretto, Delacroix, Francisco de Zurbarán, Rubens y Vincent van Gogh con su famoso cuadro Recámara de van Gogh en Arlés, de la que el artista realizó tres versiones, en todas ellas utilizó grana cochinilla. Esta es la tercera pintada en septiembre de 1889 como regalo para su madre, y pertenece al Musée d’Orsay, de París. Este pequeño insecto, “grana cochinilla”, hizo del rojo un rojo perfecto, recuperando su historia y su importancia a través del arte, los textiles, así como en la industria cosmética.
Thelma Morales.. AMECRON