En el Estado de México existe un municipio cercano a la capital mexiquense, llamado Santa María Rayón, lugar donde con solo tener creatividad, magia y pasión hacen posible el nacimiento de bellas piezas artesanales.
Este municipio resguarda una técnica ancestral y artesanal que cuenta con una herramienta que quizás no pasa por tu mente que existe. A simple vista no entenderías su uso, una herramienta llamada “Torno de Violín”, un instrumento rudimentario de trabajo donde solo se utilizan pies, manos, sin uso de energía eléctrica.
Resulta interesante verlo trabajar, aunque al contemplar su función, es ahí donde comienza lo fantástico, lo sorprendente, pues a simple vista pareciera fácil, pero no es así, tiene su grado de complejidad y dificultad; no es complicado utilizarlo, realmente requiere paciencia, constancia, empeño, creatividad y mucho dominio y conocimiento sobre este torno.
Todos conocemos el molinillo, utilizado para hacer un buen chocolate, o hemos visto un trompo, un yoyo, cucharas y un sinfín de artesanías en madera, los famosos juguetes con los que jugaron las generaciones de ayer o los tradicionales utensilios de la cocina mexicana que todas nuestras abuelas utilizaron, pero resulta importante decir que quizás no nos habíamos hecho la pregunta de dónde se realizan o no sabías dónde es el lugar donde nacen y brotan.
Más aún si los volvieran a ver nuestros abuelitos, pues hoy muy poco se ven ya, seguro estoy de que les brotarían las lágrimas, acompañadas de gratos recuerdos de su infancia.
En el centro histórico de esta tierra se encuentra ubicada una escultura que recuerda a un artesano de esta tierra que llevó a Rayón más allá de sus fronteras, un artesano de nombre Guadalupe Campos. En esta escultura podrás contemplar y comprender qué es el torno de violín.
¿Sabías que existía el municipio de Rayón? Pues bien, date la oportunidad y ven a conocer este hermoso municipio mexiquense, rinconcito que guarda y respira legendaria historia y, en tu visita por estas tierras, llévate una hermosa pieza artesanal, elaborada con mucho ingenio, creatividad, amor y trabajo por nuestros artesanos.
Diego Campos. AMECRON