La trayectoria política de Cristina Ruiz Sandoval comenzó en los espacios locales y creció con el trabajo partidista. Ha sido diputada local, federal y ahora es Senadora, una trayectoria política larga, hasta llevarla a la dirigencia del PRI en el Estado de México, en uno de los momentos más difíciles para el priismo. Al frente de un partido golpeado por derrotas y rupturas, sostiene que la reconstrucción debe empezar desde abajo, con comités activos, presencia en las calles y oportunidades para nuevos cuadros. Su apuesta es recuperar la confianza con trabajo y resultados.
“A la militancia de a pie, a nuestros seccionales, a los que caminan en las calles, hemos puesto en primera instancia el trabajo de los comités municipales. Estamos reconstruyendo el partido de abajo hacia arriba”, afirma Cristina Ruiz. Los defensores del Estado de México deben recorrer colonias y comunidades, escuchar a los vecinos y detectar sus problemas. Busca un PRI territorial, capaz de reencontrarse con la gente y responder a sus demandas.
La dirigente mide la fuerza del partido a partir de los resultados electorales. En 2024, señala, el PRI obtuvo casi un millón 400 mil votos en la entidad y se mantiene como la principal fuerza opositora y el segundo partido con más sufragios. Reporta 227 mil personas afiliadas y otras 59 mil incorporaciones digitales pendientes de validación ante el Instituto Nacional Electoral, INE. Asegura que la fuerza priista también está en su estructura territorial.
“Ya concluimos la construcción de la estructura. Los 125 comités municipales están abiertos y trabajando, y nuestros 7 mil 188 seccionales ya tienen nombre y apellido; tenemos una persona por sección”, detalla. Añade que recientemente se abrieron 136 secciones nuevas. La estructura, considera, permitirá acercarse a quienes se alejaron por inconformidades con anteriores dirigencias. Reconoce que hubo errores que provocaron molestia, pero ve una oportunidad para recuperar militantes.
Sobre quienes dejaron el PRI para incorporarse a Morena o al Partido Verde y otras fuerzas políticas, Ruiz Sandoval responde con dureza. “A los priistas nos molestan las traiciones, como a cualquier persona. Quienes se van, se llevan lo que son y llegan allá como lo que son”. A su juicio, las salidas suelen obedecer a intereses personales o a la búsqueda de impunidad, pero no se llevan militancia ni seguidores. “Aquí no damos impunidad; damos capacidad, experiencia y resultados para gobernar”, afirma.
Proceso de selección
La selección de candidaturas para las próximas elecciones municipales y legislativas aún no está definida. Ruiz Sandoval dice que han recibido solicitudes de militantes y ciudadanos, y recuerda que casi mil 400 personas se registraron como defensores. Quienes aspiran deben recorrer colonias y comunidades, escuchar a la población y demostrar trabajo. El partido buscará perfiles bien evaluados por la ciudadanía y revisará que no tengan vínculos con la delincuencia organizada ni antecedentes delictivos.
La metodología combinará encuestas públicas con consultas a la militancia. También deberán respetarse la paridad y las acciones afirmativas. “Aquí no serán los cuates, los compadres, los amigos ni el que me conviene. Las decisiones se tomarán para que sean las y los mejores”, subraya. Uno de los reclamos de las bases, dice, es que las candidaturas no vuelvan a repartirse entre familiares o grupos cercanos a quienes deciden.
Cristina Ruiz asegura que habrá espacio para jóvenes y nuevos liderazgos que durante años no encontraron oportunidad. Destaca la renovación de los comités municipales mediante acuerdos y registros abiertos. En algunos municipios hicieron falta varias reuniones para alcanzar consensos. Para la dirigente, el proceso permite que las dirigencias locales representen a quienes trabajan en sus comunidades y no a designaciones tomadas desde arriba.
Panorama electoral
Sobre el panorama electoral, evita señalar una región como principal bastión priista. Dice que el partido conserva presencia en distintas zonas, aunque aún no ha realizado encuestas. Durante sus recorridos, afirma, ha escuchado inconformidad con gobiernos municipales de Morena: reclamos por falta de servicios, problemas de agua y obras que se deterioran poco después de entregarse. Relata que los vecinos cuestionan la escasez de servicios y los trabajos que no resuelven los problemas de fondo.
“Veo una ciudadanía enojada, con hartazgo. Hubo quienes creyeron en una falsa esperanza: que todo sería más barato, que la gasolina costaría diez pesos o que tendríamos un sistema de salud como el de Dinamarca. ¿Qué no dijeron? Y no se ha cumplido nada”, sostiene.
Considera que el descontento puede traducirse en un voto de castigo contra Morena y sus aliados. Está convencida de que el PRI tendrá una bancada más numerosa, aunque la sobrerrepresentación seguirá siendo un factor de disputa.
También critica que Morena adelante los tiempos políticos con actividades que, desde su perspectiva, funcionan como campañas anticipadas. Afirma que sus disputas internas desplazan la atención a los problemas ciudadanos. “Nosotros siempre hemos sido respetuosos de la ley, de las autoridades electorales y del Poder Judicial, y lo seremos siempre”, asegura. El PRI presentará las denuncias necesarias y esperará que las instancias resuelvan conforme a derecho.
La lideresa tricolor sostiene que su partido lleva avanzado el trabajo previsto en sus estatutos: cuenta con estructura seccional y municipal, consejos políticos municipales y un consejo estatal. Aunque organizar una entidad tan extensa es complejo, asegura que cumple con los tiempos. Encontró una organización desanimada por traiciones e intereses personales, pero ahora percibe que la participación empieza a crecer.
Como señal de recuperación, menciona las 59 mil afiliaciones digitales en validación y la llegada de jóvenes. Recuerda que el PRI establece que una de cada tres candidaturas sea para una persona joven. “No echamos campanas al vuelo, pero poco a poco vamos mejor y recuperando el ánimo. También nos estamos convirtiendo en un partido donde los jóvenes saben que aquí pueden construir”, dice.
Preocupa participación y miedo
La seguridad electoral es otra preocupación. Ruiz advierte sobre el posible uso de programas sociales para presionar a votantes y sobre la violencia que puede inhibir la participación. Insiste en que los apoyos son un derecho constitucional, no propiedad de ningún partido. “Es dinero de las y los mexicanos y nadie se los puede quitar”, señala. Los recursos públicos y las amenazas no deben condicionar el voto libre y secreto.
Por ello, el PRI ha solicitado instalar una mesa de seguridad con autoridades y organismos electorales. Ruiz asegura que volvió a plantear el tema con el coordinador de los diputados priistas, Elías Rescala, y que insistirán ante la Secretaría General de Gobierno. Considera que la protección debe comenzar antes de las campañas, cuando aspirantes y ciudadanos empiezan a organizarse para competir.
“El proceso ya empezó y necesitamos que se garantice la seguridad de todas y todos los que intentan participar”, afirma. Le preocupa que las amenazas en distintas zonas del país y del Estado de México inhiban las aspiraciones ciudadanas. Pide actuar con urgencia para que nadie arriesgue su integridad por buscar un cargo público y la violencia no limite la democracia.
Al cerrar la entrevista, Ruiz llama a los mexiquenses a participar y cuidar la democracia. Defiende la experiencia priista y afirma que buena parte de la infraestructura estatal se construyó durante gobiernos de su partido. “Han criticado mucho los gobiernos del PRI, pero la infraestructura y la obra pública que vemos la hizo el PRI. Hoy vemos carreteras y calles devastadas, escuelas y hospitales con muchas necesidades”, sostiene. Su apuesta es reconstruir la confianza desde el territorio y demostrar que el partido puede volver a gobernar con resultados.
Martha González Aguilera


