Al conmemorar 112 años de la firma de los Tratados de Teoloyucan, episodio histórico que marca el fin de la lucha armada durante la Revolución Mexicana, que fue firmado sobre la salpicadera de un auto en un camino rural de este municipio el 13 de agosto de 1914. La administración que preside Luis Domingo Zenteno Santaella preparó un evento para revivir el orgullo de un pueblo ante un referente clave en la vida pública de México.
Históricamente, la firma de los Tratados de Teoloyucan representa un acontecimiento que da orgullo a los habitantes, por haber sido el escenario donde su localidad se convirtió en la cuna del nuevo orden constitucional y del ejército mexicano, tras pactarse la rendición del régimen de Victoriano Huerta.
Ante la presencia de representantes de los gobiernos federal y estatal, así como de legisladores, autoridades municipales y habitantes, se conmemoró un acto cívico. También se realizó una guardia de honor a los personajes que protagonizaron el hecho; ambos actos tuvieron lugar en la Plaza del Constitucionalismo.
Durante esta ceremonia recordó los hechos ocurridos el 13 de agosto de 1914, cuando en este municipio se suscribieron los documentos mediante los cuales se acordó la disolución del Ejército Federal y la entrega de la Ciudad de México a las fuerzas constitucionalistas.
El presidente municipal hizo remembranza histórica, destacando que los tratados representan un parteaguas que dieron pie a la tercera transformación y legado del ejército constitucionalista, que estuvo formado por el pueblo, que luchó en contra de las dictaduras, y que a partir de 2018 permanecerá como legado.
Senteno Santaella, reconoció que el pueblo es el que ha luchado por los derechos que a la fecha existen. “Los tratados pueden compararse con un acta de independencia donde el pueblo determina y hace patente la conquista de su libertad, futuro como pueblo independiente; por ello debemos tener presente la fecha porque habrá quienes quieran regresar a esa época. Que sean los Tratados de Teoloyucan una memoria viva de que el pueblo es el que manda y determina su futuro”. Concluyo.
Posteriormente, los integrantes del cabildo acompañaron a los invitados especiales, desde un palco, presenciaron el desfile cívico-militar con la participación de elementos del ejército, Guardia Nacional, agrupamientos y estado de fuerza de la Comisaría de Seguridad Pública, Protección Civil y contingentes de las áreas del gobierno municipal y Sistema Municipal DIF. Más tarde, el contingente asistió a un acto en el que se develó una estatua en honor a la mujer revolucionaria.
Al acto conmemorativo acudió el teniente coronel de Infantería, José Luis Hernández Villa, en representación de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la senadora Mariela Gutiérrez Escalante, el diputado federal Pedro Zenteno Santaella, así como la coordinadora de Igualdad de Género y Erradicación de la Violencia, Montserrat Álvarez Legorreta, en representación de la Contraloría del gobierno estatal, quien en su mensaje reconoció a las autoridades y al pueblo de Teoloyucan por mantener viva la memoria de este acontecimiento y transmitir a las nuevas generaciones el orgullo de una tierra que tiene un lugar privilegiado en la historia nacional.
Durante la ceremonia se resaltó que los Tratados de Teoloyucan constituyen un referente de la transformación política y social del país, por lo que su conmemoración permite acercar a las nuevas generaciones a los acontecimientos que contribuyeron a la construcción del México contemporáneo.
Los participantes coincidieron en la importancia de mantener vigente este episodio histórico y fortalecer el sentido de identidad y pertenencia entre los habitantes de Teoloyucan, municipio que cada año se convierte en escenario de una de las conmemoraciones más significativas vinculadas con la Revolución Mexicana.
A 112 años de la firma de los tratados, Teoloyucan mantiene viva la memoria de aquel 13 de agosto de 1914. Reconocieron que la fecha quedó inscrita en la historia nacional como el momento en que se concretaron acuerdos que contribuyeron al cierre de una de las etapas más convulsas del país.
Acela Montaño