Vecinos y vecinas del centro de Chalco lanzaron un S.O.S. a las autoridades de los tres niveles de gobierno para atender las inundaciones que afectan sus viviendas, luego de las constantes lluvias registradas durante las últimas 71 horas. Las zonas más afectadas se localizan principalmente sobre la avenida Cuauhtémoc y la calle Matamoros, donde el agua ingresó a diversos domicilios.
Los habitantes solicitaron el apoyo de unidades Vactor para realizar trabajos de desazolve en la red de drenaje, así como la presencia de elementos de Protección Civil para auxiliar a las familias afectadas. Ante la falta de respuesta inmediata, los propios vecinos han tenido que sacar el agua de sus viviendas por sus propios medios, mientras algunos intentan rescatar muebles, electrodomésticos y otras pertenencias que resultaron afectadas por las anegaciones.
Los vecinos señalaron que esta problemática se presenta prácticamente cada temporada de lluvias y que, pese a los daños recurrentes, hasta el momento no se ha brindado una solución definitiva. Advirtieron que los encharcamientos se convierten en inundaciones que afectan la movilidad y provocan pérdidas materiales a las familias, principalmente en esta zona del centro de Chalco.
Ante la preocupación por el incremento de las lluvias, los habitantes realizaron el cierre de la avenida principal, frente al edificio de la Clínica 72 del IMSS, como medida de protesta para exigir atención. Al lugar acudieron representantes del Organismo Descentralizado de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (ODAPAS), quienes informaron a los inconformes que las unidades Vactor estaban por arribar para realizar labores de desazolve, particularmente en la calle Cerrada de Los Reyes, donde las condiciones dificultan el tránsito.
Mientras tanto, las familias continúan realizando labores para retirar el agua de sus domicilios. Algunos afectados tuvieron que adquirir bombas para desalojar el agua pluvial y evitar que los daños aumentaran. Los vecinos también expresaron preocupación por las condiciones de movilidad en las calles inundadas, especialmente por el riesgo que representan para personas adultas mayores y quienes tienen dificultades para desplazarse.
María Isabel Sánchez López