Los relojes de sol dejaron de ser instrumentos de uso cotidiano para medir el tiempo. Actualmente, permanecen como piezas de valor histórico, educativo y ornamental que permiten conocer cómo las antiguas civilizaciones observaban los movimientos del astro y organizaban sus actividades diarias.
En el pueblo mágico de Tepotzotlán, uno de estos instrumentos se conserva en el Museo Nacional del Virreinato; forma parte del legado histórico asociado con la presencia de la Compañía de Jesús durante la época colonial.
De acuerdo con información difundida por el recinto cultural, los monjes jesuitas estuvieron vinculados con el uso y la difusión de instrumentos para medir el tiempo, una práctica relacionada con la organización de sus actividades religiosas y la vida cotidiana en sus establecimientos.
“Durante la expansión de la Compañía de Jesús por distintos territorios del mundo, los jesuitas llevaron consigo instrumentos para medir el tiempo, por lo que los relojes llegaron a asociarse con ellos, especialmente en Oriente”, señala la explicación histórica del museo.
Asimismo, plantea que durante el auge de las misiones jesuitas en la Nueva España, la orden pudo haber contribuido a la introducción de los relojes mecánicos como parte de una disciplina relacionada con la medición del tiempo.
La presencia de los relojes de sol en México está relacionada con dos tradiciones: los conocimientos astronómicos de las culturas prehispánicas y la introducción de la gnomónica europea durante la colonización española, disciplina dedicada al diseño y estudio de estos instrumentos.
Su funcionamiento se basa en que una varilla conocida como gnomon proyecta una sombra sobre una superficie graduada con líneas horarias. La posición de esa sombra permite determinar la hora solar aparente del lugar, de acuerdo con la orientación y el diseño del reloj.
Aunque actualmente existen relojes mecánicos y dispositivos digitales que permiten consultar la hora con mayor precisión y comodidad, estos instrumentos continúan presentes en espacios históricos y públicos.
En municipios como Jaltenco también se identifica una pieza de este tipo, con diseño modernista, mientras que otros relojes de sol se encuentran en plazas públicas y jardines botánicos, donde cumplen funciones ornamentales y didácticas.
Acela Montaño