Tras darse a conocer los resultados en materia educativa de la Prueba PISA 2025, en la que los estudiantes mexicanos muestran bajos índices en distintas materias, la Unión Nacional de Padres de Familia en el Estado de México (UNPF) además de su preocupación externaron que los modelos educativos actuales de la Secretaría de Educación Pública (SEP) necesitan una revisión profunda para su modificación.
De acuerdo con la organización, los modelos vigentes no responden a las necesidades reales de los estudiantes ni a las exigencias de un mundo cada vez más complejo, digital y competitivo.
Recordaron que, conforme a los resultados publicados por la OCDE, México obtuvo: Ciencias 414 puntos, 68 por debajo del promedio; Lectura 408 puntos, 53 abajo; Matemáticas 388 puntos, 75 abajo; y Resolución de problemas computacionales 453 puntos, 47 por debajo del promedio.
“Tan solo con estos resultados, nos encontramos no solo por debajo de la media internacional, sino que representan serios retrocesos. Estos números no son un simple ranking: más de la mitad de nuestros niños y adolescentes carecen de las competencias básicas para interpretar datos, comprender textos, resolver problemas cotidianos o enfrentar los retos del siglo XXI”, “, señaló la UNPF.
Panorama previsto
La organización recordó que desde 2023 alertó que los modelos pedagógicos vigentes, caracterizados por falta de estructura, falta de profundidad en contenidos esenciales, debilidades en la formación docente, mala calidad de los libros de texto e improvisación de planes y programas, no estaban generando los aprendizajes necesarios.
“Los resultados de PISA 2025 confirman esa realidad. Mientras algunos sistemas educativos con economías similares lograron avances significativos en ciencia e invirtieron seriamente en educación, México permanece estancado y con serias repercusiones como lo es el alto analfabetismo, el rezago escolar y la alta deserción escolar”.
Acciones urgentes
Por ello, exigieron cinco acciones a las autoridades educativas: un diagnóstico honesto y transparente sin narrativas que minimicen el problema; una revisión profunda de los modelos de la SEP privilegiando calidad de contenidos por encima de intereses políticos o ideológicos; políticas concretas para reducir el bajo desempeño; fortalecimiento real de la formación docente e infraestructura digna; y un plan de mediano y largo plazo con metas medibles y rendición de cuentas.
“Los padres de familia no podemos seguir siendo espectadores de un sistema que no está formando a la generación que México necesita. Exigimos resultados, no discursos. La educación de calidad es un derecho de nuestros hijos y una responsabilidad ineludible del Estado”, añadió la UNPF.
Areli Díaz