Julio César Chávez lleva casi dos décadas alejado del alcohol y las drogas, pero reconoce que mantenerse sobrio continúa siendo una batalla diaria. El legendario exboxeador confesó que, aunque ya no consume, en ocasiones todavía siente el impulso de tomar una cerveza, consciente de que hacerlo podría llevarlo nuevamente al camino de las adicciones.
“Todavía siento a veces la necesidad de, no consumir ni drogarme, simplemente, pues a veces de agarrar una cervecita o algo, ¿no? Pero ya sé para dónde me va a llevar, ¿no? Entonces yo siempre que me levanto le doy gracias a Dios y le digo: ‘Dios mío, solo por hoy no voy a tomar, no voy a drogarme, muérase quien se muera, pase lo que pase’, porque pues el tiempo no da la recuperación, ¿me entienden? Yo puedo tener 20 años, 30 años limpio, ¿me entienden? Pero de un día para otro puedo recaer y gracias a Dios mis clínicas para eso me han servido, para cuando me sienta mal en ching* corro para allá”.
El excampeón de boxeo compartió esta reflexión durante la presentación de Chávez contra Chávez, la nueva serie documental en la que él mismo relata diferentes episodios de su vida, incluidos los momentos más complicados que enfrentó durante los años en los que estuvo atrapado en las adicciones.
Para Chávez, revivir esas experiencias frente a las cámaras también significó reencontrarse con recuerdos familiares que le provocaron una profunda emoción. En particular, habló sobre su madre y el contraste entre las imágenes de años atrás y su actual estado de salud.
“Y el volver a recordar todo ese pasado. Después de 18 años sin alcohol, sin drogas, limpio, ver esas imágenes de mi madre, ¿me entiendes? Tan sana mi madre, cantándome esa canción de cachito, cachito, cachito mío. Y luego ver ahorita el estado de salud de mi madre que está en un estado pues muy delicada de salud, pues lógicamente que me pega, ¿me entiendes?”.
El exboxeador también aprovechó el encuentro para referirse a un tema particularmente delicado de su pasado. Ante las versiones de que habría ejercido violencia física contra la madre de sus hijos Julio, Omar y Cristian, Chávez negó de manera contundente haberla golpeado.
“La mamá de mis hijos, de Julio, Omar y Cristian, dicen que yo la golpeaba. Que quede bien claro, o sea, yo lo mismo le digo, o sea, por más drogado que anduviera o por más borracho que anduviera, nunca golpeé a la señora. En ese momento que ella habla todo eso, estábamos en una disputa de muchos millones de pesos. Nunca golpeé, nunca he golpeado a una mujer, se lo juro por Dios”.
De esta manera, Julio César Chávez se mostró abierto al hablar de una de las etapas más difíciles de su vida y reconoció que la recuperación no significa que las tentaciones desaparezcan por completo. Para el ídolo mexicano, mantenerse alejado de las sustancias es una decisión que debe tomar todos los días y para la que también ha encontrado apoyo en las clínicas que creó a partir de su propia experiencia.
Agencia México

