Intentar evadir el pago del peaje en la Autopista Peñón-Texcoco ha dejado en los últimos días nuevos percances, luego de que vehículos particulares y unidades de carga fueran detenidos por el sistema antifugas instalado en las inmediaciones de las casetas.
Uno de los casos que más se difundió en redes sociales fue el de un taxi de la Ciudad de México, cuyo conductor presuntamente empujó la pluma de la caseta y aceleró para continuar su trayecto. Sin embargo, metros adelante se activó el sistema de seguridad, provocando que el vehículo se impactara contra las estructuras metálicas y terminara severamente dañado.
A este hecho se sumó el caso de una camión de carga ligera que presuntamente intentó evadir el pago en la misma vialidad. La barrera de seguridad se activó desde el pavimento y quedó debajo de la pesada unidad, que fue detenida metros adelante y dejó un importante derrame de líquido sobre la carretera.
En ambos casos, la maniobra para evitar el pago terminó ocasionando daños materiales que podrían superar considerablemente el costo del peaje que los operadores pretendían evadir.
Este sábado se sumó otro percance en la misma vialidad, luego de que una góndola de carga quedara varada tras la activación del mecanismo de seguridad instalado en la zona de peaje.
El mecanismo instalado en la autopista cuenta con señalización previa y monitoreo mediante cámaras, además de una barrera que se activa cuando un vehículo rebasa la zona de cobro sin realizar el pago. El dispositivo busca impedir que los automovilistas continúen su recorrido después de derribar o forzar la pluma de la caseta.
La implementación de este sistema ha generado opiniones encontradas entre los usuarios de la vialidad. Mientras algunos consideran necesaria la medida para evitar la evasión del peaje, otros cuestionan el costo de la tarifa y las condiciones de la autopista.
Soledad Rojas
