La infiltración de biopolímeros es un proceso ilegal y altamente riesgoso y es una de las causas más graves que se han presentado en la Clínica de la Diversidad Sexual del Hospital Regional de Alta Especialidad de Zumpango (HRAEZ), informó Luis Alberto Hernández, médico internista de la unidad para la comunidad LGBTTTIQ+.
El especialista indicó que existen personas que pretenden retirar los polímeros como sustancias líquidas, cuando ya se han convertido en gelatinas o coloides, lo que impide que se extraiga todo. La extracción de esta sustancia se realiza de forma clandestina, lo que pone en riesgo a los pacientes; afortunadamente, el HRAEZ cuenta con un cirujano plástico que interviene a estos pacientes, la intervención quirúrgica es más apropiada con mayor seguridad.
La aplicación de biopolímeros con fines estéticos es un procedimiento que no cuenta con la aprobación de autoridades sanitarias como el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA) o la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) por sus siglas en inglés. Estas sustancias suelen ser materiales sintéticos o industriales, como siliconas líquidas, parafinas o aceites, que son totalmente incompatibles con el organismo humano.
El médico explica que los casos que han atendido presentaron gravedad y riesgo de vida, por ello fueron transferidos a la especialidad de cirugía plástica. Indica que la clínica se encuentra dentro del HRAEZ, depende de las especialidades médicas existentes, una de ellas es la cirugía plástica y son casos que la política del hospital no limita. A los servicios a los pacientes que llegan a la Clínica de la Biodiversidad, sea la especialidad que se requiera, se da apertura, con consultas de precios accesibles que rondan los 200 pesos.
Los pacientes regularmente son pacientes trans de la comunidad LGBTIQ+. No obstante, los padecimientos por infecciones de transmisión sexual (ITS), papiloma humano, virus de inmunodeficiencia humana (VIH), sífilis, gonorrea e infecciones virales del área genital y anal suelen superar en volumen estadístico el total de las consultas de primer y segundo nivel; más concurrentes en la clínica, menciona el internista.
La recomendación que hace es usar implantes en lugar de aceites para moldear el cuerpo y, sobre todo, acudir a clínicas certificadas. En cuanto a las enfermedades de contagio, señala que la recomendación es la protección y, de preferencia, tener una sola pareja.
“Los padecimientos no solo responden a un comportamiento respecto a elegir pareja, se trata de responsabilizarse en el coito; todo debe ser con protección, aunque, según los casos presentados, no son así. El contacto de fluidos tiene más posibilidades de transmitir enfermedades de todo tipo”.
A un año de iniciar operaciones, la Clínica de la Biodiversidad Sexual de Zumpango, ha superado los 600 expedientes de pacientes que siguen el protocolo con estudios de protocolo y gabinete. El médico internista ha brindado consulta a más de 500 pacientes en lo que va del año, entre ellos la atención de especialidades como cirugía plástica.
De los padecimientos más comunes que necesitan especialidad se encuentran la diabetes, obesidad, hipertensión, por desajustes en las grasas, triglicéridos; para ello, tienen un plan de estudio y tratamiento, totalmente gratuitos para la comunidad, de la que se cubre un 80 por ciento de la demanda.
Acela Montaño