Los trabajos de ampliación que se realizan en las casetas de El Dorado y Atlacomulco han provocado complicaciones para los automovilistas que transitan por esta vía, quienes diariamente enfrentan filas de vehículos y demoras de entre 15 y 20 minutos para cruzar las plazas de cobro.
Las afectaciones son más evidentes durante los fines de semana y durante semana en los horarios de mayor circulación, cuando el volumen de vehículos incrementa y la reducción de carriles ocasiona un tránsito lento desde varios metros antes de llegar a las cabinas de peaje.
En un recorrido por la zona se verificó que los automóviles avanzan a vuelta de rueda debido a la concentración de unidades que buscan incorporarse a los carriles habilitados para el cobro.
Para quienes utilizan esta autopista de manera cotidiana, los retrasos ya forman parte de sus traslados. “Antes el paso era mucho más rápido; ahora podemos tardar hasta 20 minutos solo para llegar a la caseta y hacer el pago, sobre todo los fines de semana”, comentó Alfonso, conductor habitual de la ruta.
Los usuarios también consideran que, además de las obras, el proceso de cobro podría ser más ágil para evitar que las filas sigan en aumento.
Ante esta situación, algunos conductores han decidido evitar las casetas y optar por la carretera libre, aun cuando ello implique recorrer una mayor distancia.
“Prefiero irme por la libre. Aunque el trayecto sea un poco más largo, al final resulta menos desesperante que permanecer detenido esperando pasar la caseta”, expresó David, quien con frecuencia viaja entre Toluca e Ixtlahuaca.
Las obras tienen como propósito ampliar la capacidad de las plazas de cobro para mejorar la circulación en el mediano plazo; sin embargo, mientras los trabajos concluyen, miles de usuarios continúan enfrentando retrasos que impactan sus tiempos de traslado.
Angélica Segura


