La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) señaló que con el propósito de empoderar a las y los vacacionistas durante el verano, la población debe conocer sus derechos al contratar servicios turísticos, de hospedaje y transporte o adquirir productos relacionados con la temporada.
La dependencia indicó que antes de tomar una decisión de compra, los proveedores deben proporcionar información completa, clara y comprobable sobre lo ofrecido, así como detallar las políticas de cancelación o devolución, términos y condiciones.
Precisó que de acuerdo con lo establecido en la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC), las personas tienen derecho a elegir libremente el producto o servicio más adecuado a sus necesidades, gustos y capacidades. Por lo tanto, ningún comercio o establecimiento puede presionar o condicionar la venta, ni exigir pagos anticipados sin haber firmado un contrato.
Contra prácticas abusivas
En este sentido, los prestadores de servicios y proveedores de bienes tienen prohibido realizar prácticas comerciales abusivas que discriminen a las y los mexicanos por cuestiones de sexo, raza, religión, condicióneconómica, orientación sexual o por tener alguna discapacidad, pues deben garantizar un trato digno y equitativo a todas y todos.
La Profeco detalló que al establecer una relación comercial, las personas consumidoras tienen derecho a recibir productos y servicios que cumpla con las Normas Oficiales Mexicanas (NOM), con la LFPC y la normatividad vigente que corresponda, a fin de garantizar seguridad y calidad en cada compra.
“Si lo adquirido o contratado no coincide con lo recibido, los proveedores tienen la obligación de reponer la irregularidad mediante un cambio o reembolso y, en caso de aplicar, a una compensación no menor al 20 por ciento del precio pagado”.
La Procuraduría señaló que se mantiene alerta ante las dudas y quejas de las personas consumidoras, para proteger y defender sus derechos en las relaciones comerciales durante la temporada vacacional de verano, así como de fortalecer una cultura de consumo responsable.
Karina Villanueva