A tres décadas del descubrimiento de los restos de mamuts en la comunidad de San Miguel Tocuila, municipio de Texcoco, especialistas destacaron que el sitio continúa siendo uno de los yacimientos arqueopaleontológicos más importantes del país y un referente para conocer cómo era el Valle de México hace más de 11 mil años.
Durante un conversatorio por el Museo Paleontológico de Tocuila, el Arqueólogo, Luis Morett y Profesor Investigador y Jefe del Laboratorio de Arqueozoología, Joaquín Arroyo Cabrales explicaron que los avances tecnológicos, como los análisis de sedimentos y el ADN ambiental, han permitido reconstruir con mayor precisión el entorno donde habitaron mamuts, caballos, camellos y otras especies de la megafauna.
Uno de los principales aportes científicos del sitio sostuvieron, fue demostrar que los restos quedaron depositados en un antiguo paleo canal. El estudio de las capas de sedimentos y la orientación de los huesos permitió reconstruir el paso de corrientes de lodo que arrastraron a los animales y modificaron el paisaje con el paso del tiempo.
Los investigadores también resaltaron que Tocuila cambió la forma de interpretar la presencia humana en este tipo de yacimientos. Aunque no se encontraron puntas de proyectil, sí identificaron huesos de mamut fracturados intencionalmente para obtener filos cortantes, evidencia de actividad humana que amplió los criterios utilizados para estudiar la relación entre los primeros pobladores y la megafauna.
Parte de los mamuts hallados en Tocuila se exhiben en el Museo Nacional de las Culturas del Mundo, en la Ciudad de México, y en el Museo de Antropología e Historia del Estado de México, en Toluca.
La creación del Museo Paleontológico de Tocuila fue posible gracias al esfuerzo conjunto de pobladores, entre ellos Celso Ramírez y su familia, investigadores, la entonces administración municipal, la Universidad Autónoma Chapingo y diversas organizaciones; sin embargo, actualmente no recibe apoyo para su operación.
Tocuila se ha consolidado como un referente de estudio para especialistas nacionales e internacionales, cuyos trabajos han permitido ampliar el conocimiento sobre la fauna extinta y el ambiente del antiguo Valle de México. Sin embargo, aún conserva preguntas abiertas y continúa revelando secretos sobre su pasado.
Soledad Rojas
